Alumnos: esta versión en PDF se puede descargar directamente de la Web...Aquí les dejo el enlace para abrirlo. Deben estar conectados a Internet, luego lo pueden guardar en la PC para abrirlo cuando quieran y sin conexión. Lean!!!!
https://drive.google.com/file/d/0ByiEE-inF8pqcG4zNk00S2Z5Ums/view?usp=sharing
domingo, 4 de septiembre de 2016
lunes, 16 de mayo de 2016
Ejercitación para Géneros Discursivos y tipos textuales
Alumnos: aquí dejo los textos que estuve leyendo en el aula para afianzar más este tema de los Géneros discursivos.
Recuerden: para Bajtín <linguista ruso> el Género Discursivo representa un conjunto de enunciados, más o menos estables en su circulación y uso social. Cada esfera del uso de la lengua, elabora sus tipos relativamente estables de enunciados que constituyen los Géneros Discursivos...
La lengua + los sujetos que participan + un contexto particular = condiciones de producción y recepción del discurso + inserción en un contexto global =social, dan por resultante un Género Discursivo.
Ahora si....mejoramos la teoría con la práctica...Resolución: 1(un) trabajo cada 3 alumnos....Fecha de presentación:
Selección de textos
1.- Al
alojar el dormitorio para acostarse, adopte prestamente la posición de «
firmes» al pie de su respectiva cama, a la derecha o a la izquierda según ocupe
la cama alta o baja, hasta que el Brigadier Encargado dé la voz de acostarse.
Desnúdese
rápidamente y en silencio, con la necesaria decencia y sin faltar a la consideración
que debe a los demás, y cuelgue su ropa en el mismo orden que se la quita, para
que en caso dado, vestirla aún a oscuras, con prontitud y sin confusión.
Acuéstese
sobre el lado derecho, con la totalidad de la cabeza y cuello apoyado sobre la
almohada y con ésta tocando el hombro; esta posición facilita la respiración y
la tranquilidad del sueño y permite cubrirse con las frazadas.
(Manual del Cadete del Liceo
Naval Militar Río Santiago, 1960.)
2.-
Margaret.-
¿Está usted sola?
Madre.-
Por favor, cierra la puerta. ¿Quién está tocando el piano?
Margaret.-
Hace un tiempo horrible esta noche, no hay viento... y llueve... Hace mucho
frío.
Madre.-
Cierra esa puerta, por favor. No puedo soportar ese olor a flores y a muerte.
Margaret.-
Me cansé de decirle que se lo llevasen de ahí.
Madre.-
Los muchachos se empeñan en celebrar aquí la ceremonia.
Margaret.-
¿Por qué no se va usted de aquí? (Strindberg, El pelícano)
3.- El regreso de San Martín al Plata
El
reconocimiento de la Independencia por parte de Inglaterra, producido enseguida
de la victoria de Ayacucho engendró protestas por parte de España, pero, al
mismo tiempo, hizo notar a Fernando VII la inutilidad de insistir en sus pretensiones
de reconquistar sus viejas colonias. En junio de 1825 cayó el gabinete
despótico que presidía Aymerich, y dos meses más tarde una Real Célula declaró
suprimidas las terribles “comisiones militares”. Por esos medios,Fernando
buscaba apaciguar los ánimos de partido liberal, pero esa misma tibieza produjo
la consiguiente reacción de los absolutistas a ultranza, incapaces de comprender
la necesidad de renovar las estructuras políticas y ciegos ante la evidencia de
que América Hispana era ya independiente de hecho y de derecho.
(Pérez
Amuchástegui, A. J.,Crónica argentina).
4.- Dije
una vez que escribir es una maldición. Una maldición que salva. No me estoy refiriendo
a escribir para los diarios. Sino a escribir aquello que se puede transformar
en un cuento o en una novela. Es una maldición porque obliga yarrastra como un
vicio penoso del que es imposible librarse. Pero, además, esuna salvación.
Salva el
alma presa, salva a la persona que se siente inútil, salva el día que se vive y
que nunca se entiende a menos que se escriba. Escribir es buscarentender.
Qué pena
que sólo sé escribir cuando la “cosa” viene espontáneamente. Así quedo a merced
del tiempo. Y, entre un escribir verdadero y otro, pueden pasar años. (Clarice
Lispector)
5.- 1 Kg de
amor, una cucharadita de secretos – 2 tazas abundantes de paciencia, una pizca
de celos – 3 trozos de tolerancia ½ Kg de compañerismo – Todo revuelto con un
poco de diversión y buena onda – Dejar que
el tiempo afiance los lazos y listo - ¡Feliz Día del Amigo!!!
6.- Necesitamos
huevos, leche, azúcar. De los primeros, 7, de la segunda, ½ litro y de la
tercera, 250 gramos. Se tiene que mezclar todo pero empezando por los huevos y
el azúcar, como para hacer una pasta. La leche se echa en la misma mezcla.
Luego se pone todo junto en una budinera a la que le tienen que poner
previamente azúcar, unas 6 cucharadas y al fuego hasta que se disuelva para
repartirla en el molde. Se coloca la preparación en el horno pero a Baño María,
es decir la budinera dentro de un recipente que contenga agua. Después de una
hora y veinte más o menos estará listo el flan.
7.- Vendo, aunque no quiero, mi
viejoFitito. Está como nuevo, le he pagado todas las patentes y todas sus
piezas son originales; lo lavo todos los días y no lo hago dormir afuera.
Además el dinero que pido es poco en relación con el servicio que me ha
prestado desde que lo compré recién salidito de fábrica, allá por el 63. Llame
al 443-2333, allí estaré esperando.
8.- La Ley de Costas no cita en
ninguno de sus artículos la prohibición de construir castillos de arena sobre
la playa. Sin embargo, los inspectores que sorprendieron al infractor en plena
construcción aplicaron el artículo 90.a del citado marco legislativo, que
determina como infracción administrativa "las acciones u omisiones que
causen daños o menoscabo a los bienes de dominio público marítimo-terrestre o a
su uso, así como la ocupación sin el debido título administrativo".
En este sentido, cabe interpretar que
el motivo de la sanción es el hecho de haber empleado 18 metros cuadrados de un
espacio público como es la playa para realizar una actividad para la que no se
había solicitado ningún permiso y que, además, tenía carácter lucrativo, ya que
el objetivo de la creación de grandes castillos de arena (que no necesariamente
tienen la forma de castillos) es causar la admiración de los bañistas o
transeúntes para conseguir una compensación económica.
Actividades
1.- Luego de
su clasificación en Género y tipo textual, se propone que escribas uno similar
pero para las siguientes acciones: “prepararse para salir a hacer instrucción
al campo” o bien “alistarse para salir de franco semanal”
2.- ¿Dónde ubicarías este diálogo, luego de clasificarlo en discurso
primario o secundario? Deberás agregar
la misma cantidad de parlamento al final o intercalado, cuidando de no
perder el conflicto y respetando el nivel de formalidad del discurso original.
3.- Esta es una crónica histórica, ¿a qué género crees que pertenece? busca las
palabras que les planteen duda en su interpretación. A continuación rescríbanla
a modo de comentario entre estudiantes para aprenderse una lección oral.
4.- Clasifiquen este fragmento en género primario o secundario y luego
al tipo textual correspondiente. Escriba uno similar pero poniéndose en el rol
de un cartero, respetando el estilo.
5.- Clasificarlo primero, luego colocarle un título acorde.
Transformar su contenido para lograr el efecto contrario…”Cómo conseguir
enemigos”.
6.- Clasificar género y tipo textual. Luego, ordenar el contenido para
producir el formato correcto.
7.- Clasificar género y tipo textual. Obervar que para el tipo textual
correcto, este es un poco “cargado” de expresiones bondadosas. Armen uno de
este mismo estilo para vender una casa vieja o una colección de discos o
revistas que aprecies mucho.
8.- ¿A qué género discursivo pertenece este texto? Subrayá los
términos/palabras que te permiten hacer esta identificación. Producí uno de
similares características para sancionar a quienes realizan malabares en las
calles durante la espera de los automovilistas en el semáforo.
domingo, 8 de mayo de 2016
Descripción y narración - Técnicas complementarias
El reloj y las costumbres
U. Eco y G.
B. Zorzoli en: Historia ilustrada de los inventos, Buenos Aires,
Compañía General Fabril Editora, 1962.
Símbolo del transcurso
del tiempo, instrumento de medición, objeto de decoración doméstica, monumento
ciudadano, chuchería portátil, el reloj no podía evitar las temporadas de la
moda y los fastos de una iconografía riquísima. En las simbolizaciones
medievales lo encontramos como insignia de la prudencia, la temperancia o la sabiduría,
símbolo de ponderación, de exactitud y conocimiento. Tiene forma circular y se
relaciona con las simbologías solares, con la idea geométrica de perfección,
con las representaciones del macrocosmos. Pero el lento consumirse de las horas
que él marca lo asocia con la idea de la muerte, de la cual se convierte en
continua admonición. No es por azar que en los retratos de los grandes
personajes, cuando la imagen intenta captar maticen interiores y traducir la
vida profunda del alma del retratado, aparece el reloj, puesto sobre una mesa o
colgado en la pared, para recordar que el tiempo nos invade en cada fibra y nos
conduce, a humildes y grandes, hacia el fin. Pero con el nacimiento de los
relojes portátiles, el pequeño instrumento se convierte en un pretexto para
rebuscados trabajos de orfebrería.
El reloj asume las más
variadas formar: huevo, disco, cruz, hexágono, dije y caja, medallón y
pendiente. La búsqueda de dimensiones mínimas que hagan de la chuchería una
obra maestra de paciencia facilita el nacimiento de la mecánica de precisión.
En 1542, por ejemplo,
le fue obsequiado a Guidobaldo della Rovere un reloj de campana encastrado en
el pomo de un bastón, y se cuenta que Enrique VIII de Inglaterra llevaba un
reloj pequeñísimo al que debía darse cuerda solo cada ocho
días. Durante el
reinado de los Valois, en Francia, se fabricaban relojitos de bolsillo en forma
de almendra, coquilla y bellota, grabados, cincelados, y trabajados en metales
preciosos; y a menudo la aguja, incrustada de minúsculas piedras,
era una obra maestra
de orfebrería. En determinado momento, tales trabajos de alta artesanía
favorecieron la constitución de corporaciones protegidas por los soberanos y
regidas por reglas severísimas para que los secretos del oficio se conservaran
inalterados a través de los años y dentro de un restringido círculo de
especializados.
Junto a esta relojería
de precisión, florece también la construcción de lujosos y complicados relojes
de torre, entre los cuales quizás sea el más célebre el gran reloj astronómico
de la catedral de Estrasburgo, de 1573, que aún funciona.
En una época circulaba
la leyenda de que lo había construido Copérnico, y que, una vez cumplida la
obra, las autoridades municipales habían cegado al sabio para impedirle que
realizara una maravilla por el estilo para otras ciudades. Historia absolutamente
falsa, porque Copérnico jamás visitó Alsacia y, sobre todo, jamás quedó ciego.
En el centro figura una esfera móvil que cumple una rotación completa en 365
días; otros cuadrantes indican los días de la semana, los del mes, los signos
zodiacales, las fases de la luna, la salida y el ocaso del sol. Cada hora, dos ángeles
tocan una trompeta, se oye una campana y un gallo de metal bate las alas
haciendo oír su canto. Otros elementos se mueven en varias formas.
El reloj se convierte
en un signo de riqueza, una concesión al gusto corriente, un símbolo de
bienestar y de refinamiento. Y por fin, se democratiza a causa de la necesidad
de adaptarse a las exigencias de las diversas circunstancias cotidianas, de los
juegos, de la guerra y del deporte, que estimulan ulteriores perfeccionamientos
y lo convierten en un instrumento que con frecuencia, sacrifica el adorno a la
“funcionalidad”. Pero en su interior, por más complejo que sea, mantiene su
frialdad y su geométrica belleza, su elegancia hecha de abstracta lucidez.
Actividades
1.- El siguiente texto
tiene 2 secuencias que presentan su contenido. Separa con corchetes cuáles
representan al fenómeno narrativo y cuáles al descriptivo.
2.- Identifica en cada párrafo la idea más
sobresaliente en relación al tema.
3.- Extrae todas las
opciones con que se menciona al objeto que se describe: el reloj.
4.- Subraya en el
texto, todos los adjetivos y verbos que aparecen. Luego, clasifícalos según el
criterio semántico y morfológico en el caso de los verbos.
5.- Arma un nuevo
artículo que sólo rescate el aspecto descriptivo del reloj que aquí se muestra.
Luego colocále un nuevo título.
*iconografía:
representación gráfica que se convierte en simbólica.
*admonición:
amonestación, regaño.
domingo, 24 de abril de 2016
A modo de Inicio...
La
frustración de salir a comprar ropa y no encontrar el talle
MODA
Y DISCRIMINACIÓN
El pasado 21 de diciembre se
cumplió el plazo de seis meses que el gobierno provincial dio a los locales que
venden ropa, para que ofrezcan, si es que no lo hacen, un stock de talles que
vaya, como mínimo, del 38 al 48, según exige la Ley de Talles, reglamentada en
junio de 2005. Sin embargo, las inspecciones comprobaron lo denunciado por los
consumidores: solo el 25por ciento de esos locales se ajustan a la ley. El 75 por
ciento restante no vende prendas mayores al talle 44. Si lo hacen, es con
modelos unisex, sin las particulares formas femeninas.
“Pero, dale, los 40 te van.
Vos te pensás que estás gorda; pero no: este te va, ¿no ves que es grande?”,
repetía ayer la empleada de un local bonaerense de venta de ropa para jóvenes.
Elena Huenul tiene 27 años, mide 1,59 y pesa 68 kilos. Con esas proporciones,
le corresponde el talle 44 de pantalón y la M (del
inglés medium) de remera. Sin embargo, y
como le indicaron ayer en la mayoría de los locales que visitó en Unicenter, no
hay talles para ella.
Vendedores y comerciantes
parecen ignorar la vigencia de la Ley de Talles, sancionada en la provincia en
diciembre pasado, que obliga a esos comercios a tener en stock prendas de todos
los talles, etiquetadas por número y ya no más por el sistema americano de
iniciales y exhibidas en percheros. Las sanciones por no cumplir la ley van
desde la multa de 100 a 500 mil pesos, hasta el cierre del local si no se
cumple con el requisito de la exhibición.
Fuente: Clarín, 12/1/2006 (fragmento)
De regreso!!!!
Alumnos: esta entrada es para darles la Bienvenida a este Ciclo Lectivo 2016...un tanto accidentado de tiempos por los suecesos de público dominio.
Sólo tuve un día para verlos y creería que esta semana retomamos el ritmo de clases....Este Blog lo presenté cuando los conocí y es partir de esta entrada - el nexo entre Ud y yo - otro mecanismo para transmitir algunos contenidos y actividades que compondrán la cursada de este nuevo grupo de alumnos...
Nos vemos en las aulas....
Sólo tuve un día para verlos y creería que esta semana retomamos el ritmo de clases....Este Blog lo presenté cuando los conocí y es partir de esta entrada - el nexo entre Ud y yo - otro mecanismo para transmitir algunos contenidos y actividades que compondrán la cursada de este nuevo grupo de alumnos...
Nos vemos en las aulas....
domingo, 1 de noviembre de 2015
Compensatorio de Textos Expositivos-explicativos
Alumnos: queda poco tiempo para todo....La entrega de sus trabajos a través del correo electrónico es casi nula...Muy pocos han escrito, apenas uno o dos alumnos.
El TP de análisis sobre Texto Expositivo, se hizo por grupos y con muy pocas actividades aunque con una basta explicación previa en clases....Muy malos los trabajos presentados....Aquí les dejo otro trabajo que de alguna manera compensaría lo no realizado....Aprovéchenlo....
El TP de análisis sobre Texto Expositivo, se hizo por grupos y con muy pocas actividades aunque con una basta explicación previa en clases....Muy malos los trabajos presentados....Aquí les dejo otro trabajo que de alguna manera compensaría lo no realizado....Aprovéchenlo....
¿Azúcar o edulcorantes? - 30 de julio de 2008
Blog VITÓNICA
A todos nosotros nos gustan los alimentos dulces, pero la
mayoría de las veces lo dulce se opone al mantenimiento de nuestro peso y
nuestra salud. Para evitar esto y seguir manteniendo el dulzor de los alimentos
cada vez aparecen más productos con edulcorantes artificiales añadidos,
que evitan el aporte calórico pero pueden tener otros efectos para nuestro organismo.
La polémica entre el azúcar y los edulcorantes ha existido desde
siempre, y es que no es para menos, pues ambos no deben consumirse
habitualmente pues pueden tener efectos negativos para la salud por
diversos motivos que veremos a continuación.
El azúcar es un producto natural que contiene grandes
dosis de energía y calorías. Hay que tener en cuenta que su único aporte
nutricional son hidratos de carbono que nuestro cuerpo
transforma en energía. Para metabolizar el azúcar necesita de la vitamina B1 que
se ingiere habitualmente en poca cantidad, por lo que si el organismo
utilizará toda la vitamina B1 para asimilar el azúcar, se
producirá un déficit en el organismo.
Al ser un hidrato de carbono en estado puro, si consumimos más
cantidad de la que precisamos, nuestro cuerpo transformará esos hidratos en
grasa que se acumulará y que puede generar problemas como sobrepeso,
hipertensión, enfermedades cardiovasculares, desencadenar diabetes… Además,
tiene un efecto irritante de la mucosa gástrica que puede desembocar en una
úlcera.
En cambio los edulcorantes apenas tienen un aporte
calórico, pero no está totalmente demostrado que sean del todo inocuos. Su
composición es química, y contienen sustancias que han sido estudiadas al
detalle para saber con precisión los efectos que puede causar en nuestro
organismo su ingesta. pero un abuso de estas sustancias puede ser muy
perjudicial.
El problema reside en que cada vez existen más productos en el
mercado que incluyen edulcorantes. No solamente la sacarina lleva edulcorantes,
sino que todos los productos light que consumimos los incluyen, al igual que
otros productos como zumos… Es por esto que muchas veces sobrepasamos la
cantidad recomendada porque no sabemos exactamente qué productos los
contienen. Es muy importante no pasarse, pues los efectos posteriores para el
organismo pueden ser peores.
Frente a esto existen diversas soluciones que podemos
tener en cuenta, como la utilización de azúcar negra que está
menos refinado y nos aporta vitaminas y minerales. La miel puede ser
otra solución, pues también es rica en vitaminas y minerales. Además
existen mieles de arroz, trigo, maíz y cebada que contienen muchos nutrientes
propios de los cereales de los que provienen.
En el caso de consumir muchos edulcorantes lo bueno es ir variando
marcas para evitar tomar un sólo tipo de edulcorante y tener exceso de un
componente. Pero lo ideal sería ingerir los alimentos con su sabor
original. Por esto es importante acostumbrar a nuestro paladar
eliminando progresivamente el sabor dulce.
Actividades:
1.- Lee el artículo y luego determina el objeto de la explicación que
se propone.
2.- Este artículo ¿a qué categoría de los explicativos expositivos
corresponde? ¿Por qué?
3.- Reconoce los recursos de explicación que aparecen en el texto.
4.- Los subrayados son conectores; clasifíca cada uno de ellos según
la función que cumplen en el texto.
5.- Arma con las frases remarcadas en negrita un resumen del texto. No
es necesario mantener el orden en que aparecen en la lectura pero sí, es
importante que el extracto obtenido, responda al contenido original de lo que
se intenta explicar.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Género Lírico -
Alumnos: este trabajo es para afianzar investigando y explorando, la oposición y puntos de contacto entre los fenómenos: tradicional y contemporáneo en materia de poesía...
Iré haciendo el acompañamiento de su ejecución hasta su presentación, el próximo 8 de Septiembre.
La propuesta de este trabajo
tiene como objeto, leer, comprender y tener la libertad de elegir tanto al
poeta como a sus producciones. Se trata de cotejar/comparar, dos etapas
opuestas en el tiempo pero muy cercanas en cuanto a la expresión del lenguaje.
El origen del género lírico
tiene relación con la música en la antigüedad y en estos tiempos, muchas
poesías se acompañan con música o se escuchan canciones, melodías cuyas letras
son hermosas pemas existentes que han sido musicalizados.
Ahora sí, manos a la obra!!!
1.- Vayan a la biblioteca del colegio o a la Municipal Aimé Painé si
les parece. Pidan libros de poesías y exploren sus paratextos para orientarse
un poquito, sobre el contenido de los poemas o la biografia del autor. Nota: recuerden que deben ser
romances y sonetos para la época clásica y verso libre u otro tipo de
composiciones para modernidad o vanguardias (si eligen por escuela literaria se
circunscribe más la posibilidad ya que el estilo responde a ella)
2.- Luego, lean las poesias contenidas en ellos y vayan seleccionando
las que más les gusten.
3.- Otra posible búsqueda puede hacerse con escuchar canciones o
letras que Uds sepan se hicieron canción pero que, el poeta tuvo su oportunidad
de darlas a conocer como parte de su propia producción literaria. En este caso,
deberán desgrabar y transcribir los versos para componer su estructura
versificada. Ejemplos: Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, León Gieco, Silvio
Rodriguez, etc.
4.- Una vez que hayan reunido una cantidad de 20 a 25 obras, las
dividirán en tradicionales y contemporáneas. Luego las agruparán por temáticas
(amor, muerte, trascendencia, metafísicas, etc)
A las contemporáneas les van a asignar una catalogación por escuelas
literarias a la que pertenece cada poema. Al pie de la pieza literaria van a
consignar el detalle del tipo de composición y momento evolutivo histórico al
que pertenece.
Nota: es necesario
también que a título de proporcionar información a los lectores, incluyan el
manifiesto o arte poética del movimiento o escuela literaria a la que
pertenecen 2 de las obras que constan en la antología.
5.- Cuando hayan terminado de compilar el material, vuelvan a releer
las antologías que hayan consultado o las obras puras de los poetas. Observen
que éstas tienen prólogos a modo de presentación de parte de quienes armaron la
antología. Bueno, ahora Uds deberán escribir un prólogo que represente la
intención de darle forma a la antología con esos autores y temas. Pueden
recurrir a la comparación entre los estilos tradicionales y los modernos.
6.- Consideren como parte de la antología una sección con la biografía
(media carilla) de cada uno de los autores elegidos. Esto sería parte de la
presentación inicial del libro.
7.- Finalmente, armen el índice y preparen una edición con estilo
libro, con tapas y contratapas ilustradas para presentarlas.- Buena Suerte!!!!
jueves, 25 de junio de 2015
Compensatorio de las obras de teatro.....
Atención: este es el único trabajo que salva, la comprobación de lectura del martes pasado (24/6) La fecha de presentación será para el próximo 30/6
1) Lea el mito de Prometeo* y
compare cómo se relaciona con la tragedia de Esquilo. ¿Qué sucesos del mito son
recreados en la tragedia que presenta Esquilo? Personajes, marco referencial,
conflicto, finalidades de cada género.
2) El concepto de héroe trágico
es por definición, alguien que se desvía de la norma y que nos obliga a
replantear los parámetros con los que solemos enfrentarnos al mundo. Es un
personaje dotado de alguna capacidad física o mental sobresaliente, que realiza
acciones más o menos gloriosas que confirman su condición heroica. Suele ser
víctima de su propia desmesura. A esa ruptura de la medida, que se manifiesta
en las reacciones coléricas e intempestivas del héroe, supone consecuencias
funestas y desdichadas para él y para sus allegados.
Determine cómo se cumplen estas
condiciones en Prometeo.
3) Resuma en una o dos oraciones,
el contenido de cada uno de los episodios que conforman la obra. Justifiquen
por qué se incluye el mito de Ío en el episodio III.
4) Extraigan las ideas políticas,
filosóficas y religiosas o morales que se plantean en cada estásimo.
5) Nombren a los personajes que
se apiadan de Prometeo y a los que no lo hacen. ¿Por qué ninguno de ellos
cuestiona el castigo?
“Una libra de carne”
1) Comparen las opiniones que
exponen Defensor y Acusador respecto de la inocencia o culpabilidad de Elías
Belúver. ¿Cuál es más convincente para ustedes? ¿Cuál es la que el jurado toma
en cuenta?
2) Derive de la consigna anterior
¿cuál es la intención última que intenta demostrar el autor? Cite el pasaje
textual que lo confirme.
3) Cuzzani es un autor que se
caracteriza por escribir farsátiras. Investigue qué es una sátira y una farsa
en términos literarios y analice qué elementos de ambas se observan en esta
obra.
4) Planteen 2 posibles hipótesis
que puedan explicar por qué Belúver tiene voz propia en esta obra.
5) ¿Cuál es la función que tiene el coro en una y otra obra?
Justifíquenla con una cita textual de las obras
Compensatorio para desaprobados y
ausentes (estos puntos los hacen todos, menos los tres alumnos que hicieron la comprobación)
1) Escriban el prólogo que
tendría “Una libra de carne” con las características que tendría si se tratara
de una pieza del teatro griego.
2) Redacten el Commós de esta
obra, dándole voz a Elías Belúver.
3) Incluyan el posible diálogo
que tendría Prometeo con Zeus y en el que el supremo dios, le comunique la
razón de su castigo.
Mito de Prometeo
Cielo y tierra habían sido creados; el mar se mecía en sus orillas y en su seno jugueteaban los peces; en el aire cantaban, aladas, las aves; pululaban en el suelo los animales. Pero faltaba aún la criatura en cuyo cuerpo pudiera dignamente morar el espíritu y dominar desde allí todo el mundo terreno. Apareció entonces en la Tierra Prometeo, vástago de la vieja estirpe de los dioses que Zeus destronara, hijo de Japeto, que lo era de Urano, nacido de la Tierra, dotado de gran ingenio. Bien sabía éste que en el suelo dormitaba la semilla del Cielo; por eso tomó arcilla, la humedeció con agua del río, la amasó y modeló con ella un ser a imagen de los dioses, señores del Mundo. Para animar este amasijo obra de sus manos, pidió a las almas de todos los animales cualidades, buenas y malas, y las encerró en el pecho del hombre. Entre los Olímpicos tenía una amiga, Atenea, diosa de la sabiduría, quien, admirada de la obra del hijo del Titán, infundió en la figura semianimada el espíritu, el hálito divino.
Así nacieron los primeros hombres, y no tardaron en multiplicarse y llenar la Tierra. Durante largo tiempo, sin embargo, no supieron cómo servirse de sus nobles miembros y de la divina chispa que recibieran. Miraban en vano, sin ver; oían sin oír. Vagaban como fantasmas, sin poder ayudarse de lo creado. Desconocían el arte de excavar las piedras y trabajarlas, de cocer ladrillos con barro, con los troncos caídos del bosque tallar maderos, y con todas estas cosas construirse viviendas. Pululaban bajo el suelo, en cavernas donde jamás penetraba el sol, como inquietas hormigas. No conocían las señales seguras anunciadoras del invierno, de la primavera con sus flores, del verano con su riqueza de frutos. Cuanto hacían era sin plan ni concierto.
Y he aquí que en Prometeo se despertó el interés por sus criaturas. Les enseñó a observar la salida y la puesta de los astros, las inició en el arte de contar, en el de la escritura; les enseñó a reducir a los animales al yugo y a utilizarlos como compañeros de trabajo; acostumbró los corceles a la brida y al carro, inventó barcas y velas para navegar. Se preocupó igualmente de los demás aspectos de la vida de los humanos. Antes no sabían éstos emplear remedios en sus enfermedades, desconocían los ungüentos que mitigan el dolor y no practicaban para cada dolencia una dieta apropiada; por falta de medicinas, los pacientes sucumbían miserablemente. Por eso, Prometeo les enseñó a mezclar medicamentos con que combatir toda suerte de enfermedades. Les enseñó luego el arte de la predicción, revelándoles los significados de señales y sueños, del vuelo de las aves y de los aruspicios. Además, les hizo dirigir la mirada al interior de la tierra y descubrir así los minerales metálicos: el hierro, la plata y el oro. En una palabra, les inició en todos los regalos y las artes de la existencia.
No hacía mucho que reinaba en el Cielo, junto con sus hijos, Zeus, que había destronado a su padre Cronos y a la antigua raza de dioses de la que también descendía Prometeo.
Y he aquí que los nuevos dioses fijaron su atención en el linaje de hombres que acababa de nacer. Le exigieron les rindiera homenaje, a cambio de la protección que pensaban dispensarle. Se celebró en Mekone (Sición), Grecia, ura asamblea de mortales e inmortales, y en ella se estipularon los derechos y deberes de los hombres. Como abogado de sus humanas criaturas se presentó en la asamblea Prometeo, con objeto de velar para que los dioses no impusiesen excesivas cargas a los mortales en pago de la protección otorgada. Pero su listeza incitó al hijo de los Titanes a engañar a los dioses. En nombre de sus criaturas sacrificó un gran toro, del cual los Olímpicos debían escoger la parte que desearan. Una vez despedazado, había hecho dos montones con el cuerpo del animal propiciatorio: de un lado puso la carne y las entrañas, con abundante grasa, atado todo ello en la piel del animal, y puso el estómago encima; del otro lado colocó los huesos mondos, envueltos hábilmente en el sebo de la víctima. Y este montón era el más voluminoso. Pero Zeus, el padre de los dioses, el omnisciente, vio el engaño y dijo: «Hijo de Japeto, rey ilustre, buen amigo, ¡qué desiguales has hecho las partes!». Creyó entonces Prometeo haberle engañado y, sonriendo para sus adentros, dijo: «Ilustre Zeus, el más grande de los dioses eternos, escoge la parte que el corazón en tu pecho te aconseje». Zeus sintió la indignación en su alma, pero cogió adrede con ambas manos el blanco sebo y, habiéndolo apretado y viendo los pelados huesos, simuló que hasta aquel momento no se daba cuenta de la superchería e, irritado, exclamó: «¡Bien veo, amigo Japetónida, que no has olvidado todavía el arte del fraude!»
Resolvió Zeus vengarse de Prometeo por su engaño, y negó a los mortales el último don que necesitaban para alcanzar la plena civilización: el fuego. Más, también aquí supo componérselas el astuto hijo de Japeto. Cogiendo el largo tallo del jugoso hinojo gigante, se acercó con él al carro del Sol que pasaba y prendió fuego a la planta. Provisto de aquella antorcha bajó a la Tierra y pronto la primera hoguera flameó hacia el Cielo. Fue el Tonante quien más se sintió dolido en el fondo del alma, cuando divisó a lo lejos el resplandor del fuego elevándose de entre los hombres. Inmediatamente, y para reemplazar el uso del fuego, que no podía ya arrebatar a los mortales, ideó para ellos un nuevo mal: Hefesto, dios del fuego, famoso por sus habilidades, formaría la estatua de una hermosa doncella. La propia Atenea que, celosa de Prometeo, se había trocado en su enemiga, echó sobre la imagen una vestidura blanca y reluciente, le aplicó sobre el rostro un velo que la virgen mantenía separado con las manos, la coronó de frescas flores y la ciñó el talle con un cinturón de oro, artística obra que Hefesto ofrendara también a su padre, adornada maravillosamente con policromas figuras de animales. Hermes, el mensajero de los dioses, otorgaría el habla a la bella imagen, y Afrodita le daría todo su encanto amoroso. De este modo Zeus, bajo la apariencia de un bien, había creado un engañoso mal, al que llamó Pandora, es decir, la omnidotada; pues cada uno de los Inmortales había conferido a la doncella algún nefasto obsequio para los hombres. Condujo entonces a la virgen a la Tierra, donde los mortales vagaban mezclados con los dioses, y unos y otros se pasmaron ante la figura incomparable. Pero ella se dirigió hacia Epimeteo, el ingenio hermano de Prometeo (1), llevándole el regalo de Zeus. En vano aquél había advertido a su hermano que nunca aceptase un obsequio venido del olímpico Zeus, para no ocasionar con ello un daño a los hombres; debía rechazarlo inmediatamente. Epimeteo se olvido de aquellas palabras, acogió gozoso a la hermosa doncella y no se dio cuenta del mal hasta que ya lo tuvo. Pues hasta entonces las familias de los hombres, aconsejadas por su hermano, habían vivido libres del mal, no sujetos a un trabajo gravoso, exentos de la torturante enfermedad. Pero la mujer llevaba en las manos su regalo, una gran caja provista de una tapadera. Apenas llegada junto a Epimeteo abrió la tapa y en seguida volaron del recipiente innumerables males que se desparramaron por la Tierra con la velocidad del rayo. Oculto en el fondo de la caja hahia un único bien: la esperanza; pero, siguiendo el consejo del padre de los dioses, Pandora dejó caer la cubierta antes de que aquélla pudiera echar a volar, encerrándola para siempre en el arca. Entretanto, la desgracia llenaba, bajo todas las formas, tierra, mar y aire. Las enfermedades se deslizaban día y noche por entre los humanos, solapadas y silenciosas, pues Zeus no les había dado la voz. Un tropel de fiebres sitiaba la Tierra, y la muerte, antes remisa en sorprender a los hombres, precipitó su paso.
Después, Zeus dirigió su venganza contra Prometeo. Entregó al culpable a Hefesto y sus criados, Cratos y Bia (la coerción y la violencia), quienes hubieron de arrastrarle a las soledades de Escitia, y allí, sobre un espantoso precipicio, encadenarle con cadenas indestructibles al muro de roca del Cáucaso. Hefesto cumplió con desgano el mandato de su padre, pues amaba en el hijo de los Titanes al consanguíneo descendiente de su abuelo Urano, a un vastago de los dioses de tan alta alcurnia como Zeus. Con palabras llenas de piedad y bajo los improperios de sus brutales servidores, mandó a estos a que efectuaran el cruel trabajo.
Y así hubo de permanecer Prometeo suspendido de la desolada peña, de pie, insomne, sin nunca poder doblar la cansada rodilla. «Exhalarás muchas inútiles quejas y suspiros —le díjo Hefesto—, pues la voluntad de Zeus es inexorable, y todos aquellos que llevan poco tiempo disfrutando de un poder usurpado son duros de corazón (2)». En realidad, el tormento del cautivo debía durar eternamente, o por lo menos treinta mil años. Aunque suspirando y quejándose a voces, aunque llamando, como testigos de su dolor, a los vientos y a los ríos, a las fuentes y a las olas del mar, a la madre Tierra y a los astros del Zodíaco que todo lo ven, su. ánimo no se doblegó. «Debe soportar la decisión del Destino —dijo— todo aquel que sabe comprender la fuerza invencible ce la necesidad». Tampoco se dejó mover por las amenazas de Zeus a descifrar la oscura profecía de que un nuevo lazo matrimonial (3) depararía al soberano de los dioses la perdición y la caída. Zeus cumplió su palabra: envió al prisionero un águila que, huésped diario, se nutría de su hígado, el cual, consumido, se regeneraba constantemente. Aquel tormento no habría de cesar hasta que se presentase un redentor que, aceptando voluntariamente la muerte, se aviniese en cierto modo a reemplazarle.
Finalmente llegó para el infeliz el día de la liberación. Después de haber permanecido por espacio de siglos suspendido de la roca y sufriendo torturas espantosas, acertó a pasar Hércules camino de las Hespérides y en busca de sus manzanas. Al ver colgando en el Cáucaso al nieto de los dioses y con la esperanza de poder aprovecharse de su buen consejo, se apiadó de su destino al ver cómo el águila, posada sobre las rodillas de Prometeo, devoraba el hígado del infeliz. Dejando entonces la maza y la piel de león, tendió su arco y disparó la flecha, ahuyentando al ave cruel de la entraña del atormentado. Acto seguido desató sus ligaduras y se alejó con el redimido. No obstante, para que se cumpliese la condición del rey de los dioses, puso en su lugar al centauro Quirón, quien se declaró presto a morir en aquel sitio, pues que antes era inmortal (3). Mas para que no quedase incumplida la sentencia de Zeus, que condenaba a Prometeo a permanecer desterrado en la roca durante un tiempo mucho más prolongado, tuvo éste que llevar en adelante un anillo de hierro en pie que, se encontraba una piedrecita arrancada de las peñas del Cáucaso. De este modo, Zeus pudo jactarse de continuar teniendo a su enemigo cautivo a la montaña.
*Los alumnos que hicieron la comprobación, son sólo 3, harán los puntos 3 y 5 de "Prometeo encadenado" y 1,4 y 5 de "Una libra de carne"-lunes, 15 de junio de 2015
Ejercitación de Macroreglas de Coherencia Textual...
La escritura
El nuevo mundo del
discurso autónomo
La escritura ha transformado la conciencia
humana más que cualquier otra invención particular. La escritura establece lo
que ha llamado un discurso autónomo, ya que no puede ponerse en duda ni
cuestionarse directamente, como el habla oral, porque el discurso escrito está
separado de su autor.
Las culturas orales conocen una especie de
discurso autónomo en las fórmulas rituales fijas, así como en frases
adivinatorias o profecías, en las cuales la persona misma que las enuncia se
considera no la fuente sino sólo el conducto. El oráculo de Delfos no era
responsable de sus profecías, pues las tenía por la voz de Dios. La escritura,
y más aun la impresión, poseen algo de esta cualidad adivinatoria. Como el
oráculo o el profeta, el libro transmite una enunciación de una fuente, aquel
que realmente “dijo” o escribió el libro. El autor podría ser cuestionado sólo
si fura posible comunicarse con él o ella, pero es imposible encontrar al
escritor en un libro. No hay manera de objetar un texto directamente.
Platón, la
escritura y las computadoras
La mayoría de las personas se sorprenden al
averiguar que, en esencia, las mismas objeciones comúnmente vertidas hoy en día
contra las computadoras fueron dirigidas por Platón contra la escritura. La
escritura, según Platón, es inhumana al pretender establecer fuera del pensamiento
lo que en realidad sólo puede existir dentro de él. Es un objeto, un producto
manufacturado. Lo mismo se dice de las computadoras. En segundo lugar, afirma
Platón en su obra, la escritura destruye la memoria. Los que la utilicen se
harán olvidadizos al depender de un recurso exterior. Hoy en día hay gente que
cree que las calculadoras debilitan el pensamiento porque le quitan el trabajo
que lo mantiene en forma. En tercer lugar, un texto escrito no produce
respuestas. En cambio, si uno le pide a alguien que explique sus palabras, es
posible obtener una explicación. En la crítica moderna de la computadora se
hace la misma objeción. En cuarto lugar, Platón también imputa a la escritura
el hecho de que la palabra escrita no puede defenderse como es capaz de hacerlo
la palabra hablada natural. La escritura es pasiva, igual que las computadoras.
La escritura es una
tecnología
Platón consideraba a la escritura como una
tecnología externa y ajena, lo mismo que muchas personas piensan hoy de la
computadora. La escritura es una tecnología, que requiere de herramientas
particulares, así como lo son la imprenta y la computadora. De las tres, la
escritura es la más radical, inició lo que la imprenta y la computadora continúan: la reducción del sonido dinámico
al espacio inmóvil.
Por el contraste con el habla natural,
oral, la escritura es completamente artificial. No hay manera de escribir
“naturalmente”. El habla oral es del lado natural para los seres humanos en el
sentido de que, en toda cultura, el que no esté fisiológica o psicológicamente
afectado aprende a hablar. Las reglas gramaticales se hallan en el inconsciente
en el sentido de que es posible saber cómo aplicarlas e incluso cómo
establecer otras nuevas aunque no se pueda explicar qué son.
La
escritura o grafía difiere como tal del habla en el sentido de que no surge
inevitablemente del inconsciente. El proceso de poner por escrito una lengua
hablada es regido por reglas ideadas conscientemente, definibles: por ejemplo,
cierto pictograma representará una palabra específica dada, o “a” representará
un sonido.
Walter J. Ong, Oralidad y
escritura Bs. As. FCE.1993
1.- Considerando al
autor, al escritor y al lector, ¿qué quiere decir que la escritura establece un
discurso autónomo?
2.- Explicar cuál
es la postura de Platón respecto de la escritura y con qué situación de la
actualidad la compara el autor del texto.
3.- W. Ong afirma que la escritura es una tecnología.
¿Con cuáles la compara? ¿Qué diferencia encuentra?
4.- Diagramar un
cuadro comparativo, enumerando las diferencias entre la escritura y el habla.
5.- Escribir un
resumen del texto. Recordar: debe considerarse la información más importante,
suprimir lo accesorio (ejemplos, reformulaciones, etc.)
lunes, 8 de junio de 2015
"El Sur" de Jorge Luis Borges
El sur
de Jorge Luis Borges
El hombre que
desembarcó en Buenos Aires en 1871 se llamaba Johannes Dahlmann y era pastor de
la Iglesia evangélica; en 1939, uno de sus nietos, Juan Dahlmann, era
secretario de una biblioteca municipal en la calle Córdoba y se sentía
hondamente argentino. Su abuelo materno había sido aquel Francisco Flores, del
2 de infantería de línea, que murió en la frontera de Buenos Aires, lanceado
por indios de Catriel: en la discordia de sus dos linajes, Juan Dahlmann (tal
vez a impulso de la sangre germánica) eligió el de ese antepasado romántico, o
de muerte romántica. Un estuche con el daguerrotipo de un hombre inexpresivo y barbado,
una vieja espada, la dicha y el coraje de ciertas músicas, el hábito de
estrofas del Martín Fierro, los años, el desgano y la soledad, fomentaron ese
criollismo algo voluntario, pero nunca ostentoso. A costa de algunas
privaciones, Dahlmann había logrado salvar el casco de una estancia en el Sur,
que fue de los Flores: una de las costumbres de su memoria era la imagen de los
eucaliptos balsámicos y de la larga casa rosada que alguna vez fue carmesí. Las
tareas y acaso la indolencia lo retenían en la ciudad. Verano tras verano se
contentaba con la idea abstracta de posesión y con la certidumbre de que su
casa estaba esperándolo, en un sitio preciso de la llanura. En los últimos días
de febrero de 1939, algo le aconteció.
Ciego a las
culpas, el destino puede ser despiadado con las mínimas distracciones. Dahlmann
había conseguido, esa tarde, un ejemplar descabalado de Las Mil y Una Noches de
Weil; ávido de examinar ese hallazgo, no esperó que bajara el ascensor y subió
con apuro las escaleras; algo en la oscuridad le rozó la frente, ¿un
murciélago, un pájaro? En la cara de la mujer que le abrió la puerta vio
grabado el horror, y la mano que se pasó por la frente salió roja de sangre. La
arista de un batiente recién pintado que alguien se olvidó de cerrar le habría
hecho esa herida. Dahlmann logró dormir, pero a la madrugada estaba despierto y
desde aquella hora el sabor de todas las cosas fue atroz. La fiebre lo gastó y
las ilustraciones de Las Mil y Una Noches sirvieron para decorar pasadillas.
Amigos y parientes lo visitaban y con exagerada sonrisa le repetían que lo
hallaban muy bien. Dahlmann los oía con una especie de débil estupor y le
maravillaba que no supieran que estaba en el infierno. Ocho días pasaron, como
ocho siglos. Una tarde, el médico habitual se presentó con un médico nuevo y lo
condujeron a un sanatorio de la calle Ecuador, porque era indispensable sacarle
una radiografía. Dahlmann, en el coche de plaza que los llevó, pensó que en una
habitación que no fuera la suya podría, al fin, dormir. Se sintió feliz y
conversador; en cuanto llegó, lo desvistieron; le raparon la cabeza, lo
sujetaron con metales a una camilla, lo iluminaron hasta la ceguera y el
vértigo, lo auscultaron y un hombre enmascarado le clavó una aguja en el brazo.
Se despertó con náuseas, vendado, en una celda que tenía algo de pozo y, en los
días y noches que siguieron a la operación pudo entender que apenas había
estado, hasta entonces, en un arrabal del infierno. El hielo no dejaba en su
boca el menor rastro de frescura. En esos días, Dahlmann minuciosamente se
odió; odió su identidad, sus necesidades corporales, su humillación, la barba
que le erizaba la cara. Sufrió con estoicismo las curaciones, que eran muy
dolorosas, pero cuando el cirujano le dijo que había estado a punto de morir de
una septicemia, Dahlmann se echó a llorar, condolido de su destino. Las
miserias físicas y la incesante previsión de las malas noches no le habían
dejado pensar en algo tan abstracto como la muerte. Otro día, el cirujano le
dijo que estaba reponiéndose y que, muy pronto, podría ir a convalecer a la
estancia. Increíblemente, el día prometido llegó.
A la realidad le
gustan las simetrías y los leves anacronismos; Dahlmann había llegado al
sanatorio en un coche de plaza y ahora un coche de plaza lo llevaba a
Constitución. La primera frescura del otoño, después de la opresión del verano,
era como un símbolo natural de su destino rescatado de la muerte y la fiebre.
La ciudad, a las siete de la mañana, no había perdido ese aire de casa vieja que
le infunde la noche; las calles eran como largos zaguanes, las plazas como
patios. Dahlmann la reconocía con felicidad y con un principio de vértigo; unos
segundos antes de que las registraran sus ojos, recordaba las esquinas, las
carteleras, las modestas diferencias de Buenos Aires. En la luz amarilla del
nuevo día, todas las cosas regresaban a él.
Nadie ignora que
el Sur empieza del otro lado de Rivadavia. Dahlmann solía repetir que ello no
es una convención y que quien atraviesa esa calle entra en un mundo más antiguo
y más firme. Desde el coche buscaba entre la nueva edificación, la ventana de
rejas, el llamador, el arco de la puerta, el zaguán, el íntimo patio.
En el hall de la
estación advirtió que faltaban treinta minutos. Recordó bruscamente que en un
café de la calle Brasil (a pocos metros de la casa de Yrigoyen) había un enorme
gato que se dejaba acariciar por la gente, como una divinidad desdeñosa. Entró.
Ahí estaba el gato, dormido. Pidió una taza de café, la endulzó lentamente, la
probó (ese placer le había sido vedado en la clínica) y pensó, mientras alisaba
el negro pelaje, que aquel contacto era ilusorio y que estaban como separados
por un cristal, porque el hombre vive en el tiempo, en la sucesión, y el mágico
animal, en la actualidad, en la eternidad del instante.
A lo largo del
penúltimo andén el tren esperaba. Dahlmann recorrió los vagones y dio con uno
casi vacío. Acomodó en la red la valija; cuando los coches arrancaron, la abrió
y sacó, tras alguna vacilación, el primer tomo de Las Mil y Una Noches. Viajar
con este libro, tan vinculado a la historia de su desdicha, era una afirmación
de que esa desdicha había sido anulada y un desafío alegre y secreto a las
frustradas fuerzas del mal.
A los lados del
tren, la ciudad se desgarraba en suburbios; esta visión y luego la de jardines
y quintas demoraron el principio de la lectura. La verdad es que Dahlmann leyó
poco; la montaña de piedra imán y el genio que ha jurado matar a su bienhechor
eran, quién lo niega, maravillosos, pero no mucho más que la mañana y que el
hecho de ser. La felicidad lo distraía de Shahrazad y de sus milagros
superfluos; Dahlmann cerraba el libro y se dejaba simplemente vivir.
El almuerzo (con
el caldo servido en boles de metal reluciente, como en los ya remotos veraneos
de la niñez) fue otro goce tranquilo y agradecido.
Mañana me
despertaré en la estancia, pensaba, y era como si a un tiempo fuera dos
hombres: el que avanzaba por el día otoñal y por la geografía de la patria, y
el otro, encarcelado en un sanatorio y sujeto a metódicas servidumbres. Vio
casas de ladrillo sin revocar, esquinadas y largas, infinitamente mirando pasar
los trenes; vio jinetes en los terrosos caminos; vio zanjas y lagunas y
hacienda; vio largas nubes luminosas que parecían de mármol, y todas estas
cosas eran casuales, como sueños de la llanura. También creyó reconocer árboles
y sembrados que no hubiera podido nombrar, porque su directo conocimiento de la
campaña era harto inferior a su conocimiento nostálgico y literario.
Alguna vez durmió
y en sus sueños estaba el ímpetu del tren. Ya el blanco sol intolerable de las
doce del día era el sol amarillo que precede al anochecer y no tardaría en ser
rojo. También el coche era distinto; no era el que fue en Constitución, al
dejar el andén: la llanura y las horas lo habían atravesado y transfigurado.
Afuera la móvil sombra del vagón se alargaba hacia el horizonte. No turbaban la
tierra elemental ni poblaciones ni otros signos humanos. Todo era vasto, pero
al mismo tiempo era íntimo y, de alguna manera, secreto. En el campo
desaforado, a veces no había otra cosa que un toro. La soledad era perfecta y
tal vez hostil, y Dahlmann pudo sospechar que viajaba al pasado y no sólo al
Sur. De esa conjetura fantástica lo distrajo el inspector, que al ver su boleto,
le advirtió que el tren no lo dejaría en la estación de siempre sino en otra,
un poco anterior y apenas conocida por Dahlmann. (El hombre añadió una
explicación que Dahlmann no trató de entender ni siquiera de oír, porque el
mecanismo de los hechos no le importaba).
El tren
laboriosamente se detuvo, casi en medio del campo. Del otro lado de las vías
quedaba la estación, que era poco más que un andén con un cobertizo. Ningún
vehículo tenían, pero el jefe opinó que tal vez pudiera conseguir uno en un
comercio que le indicó a unas diez, doce, cuadras.
Dahlmann aceptó la
caminata como una pequeña aventura. Ya se había hundido el sol, pero un
esplendor final exaltaba la viva y silenciosa llanura, antes de que la borrara
la noche. Menos para no fatigarse que para hacer durar esas cosas, Dahlmann
caminaba despacio, aspirando con grave felicidad el olor del trébol.
El almacén, alguna
vez, había sido punzó, pero los años habían mitigado para su bien ese color
violento. Algo en su pobre arquitectura le recordó un grabado en acero, acaso
de una vieja edición de Pablo y Virginia. Atados al palenque había unos
caballos. Dahlmam, adentro, creyó reconocer al patrón; luego comprendió que lo
había engañado su parecido con uno de los empleados del sanatorio. El hombre,
oído el caso, dijo que le haría atar la jardinera; para agregar otro hecho a
aquel día y para llenar ese tiempo, Dahlmann resolvió comer en el almacén.
En una mesa comían
y bebían ruidosamente unos muchachones, en los que Dahlmann, al principio, no
se fijó. En el suelo, apoyado en el mostrador, se acurrucaba, inmóvil como una
cosa, un hombre muy viejo. Los muchos años lo habían reducido y pulido como las
aguas a una piedra o las generaciones de los hombres a una sentencia. Era
oscuro, chico y reseco, y estaba como fuera del tiempo, en una eternidad.
Dahlmann registró con satisfacción la vincha, el poncho de bayeta, el largo
chiripá y la bota de potro y se dijo, rememorando inútiles discusiones con
gente de los partidos del Norte o con entrerrianos, que gauchos de ésos ya no
quedan más que en el Sur.
Dahlmann se
acomodó junto a la ventana. La oscuridad fue quedándose con el campo, pero su
olor y sus rumores aún le llegaban entre los barrotes de hierro. El patrón le
trajo sardinas y después carne asada; Dahlmann las empujó con unos vasos de
vino tinto. Ocioso, paladeaba el áspero sabor y dejaba errar la mirada por el
local, ya un poco soñolienta. La lámpara de kerosén pendía de uno de los
tirantes; los parroquianos de la otra mesa eran tres: dos parecían peones de
chacra: otro, de rasgos achinados y torpes, bebía con el chambergo puesto.
Dahlmann, de pronto, sintió un leve roce en la cara. Junto al vaso ordinario de
vidrio turbio, sobre una de las rayas del mantel, había una bolita de miga. Eso
era todo, pero alguien se la había tirado.
Los de la otra
mesa parecían ajenos a él. Dalhman, perplejo, decidió que nada había ocurrido y
abrió el volumen de Las Mil y Una Noches, como para tapar la realidad. Otra
bolita lo alcanzó a los pocos minutos, y esta vez los peones se rieron.
Dahlmann se dijo que no estaba asustado, pero que sería un disparate que él, un
convaleciente, se dejara arrastrar por desconocidos a una pelea confusa.
Resolvió salir; ya estaba de pie cuando el patrón se le acercó y lo exhortó con
voz alarmada:
-Señor Dahlmann,
no les haga caso a esos mozos, que están medio alegres.
Dahlmann no se
extrañó de que el otro, ahora, lo conociera, pero sintió que estas palabras
conciliadoras agravaban, de hecho, la situación. Antes, la provocación de los
peones era a una cara accidental, casi a nadie; ahora iba contra él y contra su
nombre y lo sabrían los vecinos. Dahlmann hizo a un lado al patrón, se enfrentó
con los peones y les preguntó qué andaban buscando.
El compadrito de
la cara achinada se paró, tambaleándose. A un paso de Juan Dahlmann, lo injurió
a gritos, como si estuviera muy lejos. Jugaba a exagerar su borrachera y esa
exageración era otra ferocidad y una burla. Entre malas palabras y
obscenidades, tiró al aire un largo cuchillo, lo siguió con los ojos, lo barajó
e invitó a Dahlmann a pelear. El patrón objetó con trémula voz que Dahlmann
estaba desarmado. En ese punto, algo imprevisible ocurrió.
Desde un rincón el
viejo gaucho estático, en el que Dahlmann vio una cifra del Sur (del Sur que
era suyo), le tiró una daga desnuda que vino a caer a sus pies. Era como si el
Sur hubiera resuelto que Dahlmann aceptara el duelo. Dahlmann se inclinó a
recoger la daga y sintió dos cosas. La primera, que ese acto casi instintivo lo
comprometía a pelear. La segunda, que el arma, en su mano torpe, no serviría
para defenderlo, sino para justificar que lo mataran. Alguna vez había jugado
con un puñal, como todos los hombres, pero su esgrima no pasaba de una noción
de que los golpes deben ir hacia arriba y con el filo para adentro. No hubieran
permitido en el sanatorio que me pasaran estas cosas, pensó.
-Vamos saliendo-
dijo el otro.
Salieron, y si en
Dahlmann no había esperanza, tampoco había temor. Sintió, al atravesar el
umbral, que morir en una pelea a cuchillo, a cielo abierto y acometiendo,
hubiera sido una liberación para él, una felicidad y una fiesta, en la primera noche
del sanatorio, cuando le clavaron la aguja. Sintió que si él, entonces, hubiera
podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o
soñado.
Dahlmann empuña
con firmeza el cuchillo, que acaso no sabrá manejar, y sale a la llanura.
domingo, 7 de junio de 2015
¡!!!!!!MÁS EJERCICIOS DE COHERENCIA PARA SEGUIR PRACTICANDO ¡!!!!
1.-Explica ahora los mecanismos de cohesión que
aparecen en los siguientes ejemplos:
-Diego
estudia matemáticas. Las matemáticas son su asignatura preferida.-Beatriz tenía
un gran enfado. Su enojo no la dejaba ni respirar.-
Dos
obreros de la construcción que trabajaban en un andamio, sufrieron un accidente
al caerse de él. Esto ocurrió ayer.
-Siguió
el hilo de sangre en sentido contrario y, en busca de su origen, atravesó el granero,
pasó por el corredor de las begonias.
2.- Realiza
los siguientes ejercicios de simplificación: Se trata de reducir todas las
oraciones simples a una compleja sin ninguna repetición y que incluya todos los
datos o informaciones que aportan aquellas:
A) —Juan
es mi amigo. —Mi amigo tiene una bicicleta. —La bicicleta de Juan
tiene muchas marchas. —Juan practica media hora de ciclismo
diariamente.
B) —Mi
compañera de delante tiene el pelo rubio. —Mi compañera tiene ojos
azules. —Mi compañera lleva gafas. —Las gafas de mi compañera no le
dejan mostrar su hermosa mirada.
C) —La
hija de mi hermano Raúl es mi sobrina Sofía. —Sofía es mi sobrina
preferida. —Mi sobrina preferida es esbelta y simpática. — hermano
está muy orgulloso de Sofía.
D) —Miguel
tiene un camión. —Miguel transporta frutas a Francia. —El camión de
Miguel es muy grande.. —Miguel es un experto conductor. —Miguel es un
hábil comerciante. —Miguel viaja cada semana para vender frutas a
Francia.
E) —Carmen
Rico Godoy es periodista. —Carmen Rico Godoy escribió “Cómo ser mujer y no
morir en el intento”. —Ana Belén dirigió, la película “Cómo ser mujer y no
morir en el intento”. —Ana. Belén es una excelente cantante. —Carmen
Maura era la protagonista de “Cómo ser mujer y no morir en el
intento”. —Antonio Resines es el protagonista masculino de “Cómo ser mujer
y no morir en el intento”.
3.- Rodeen los
conectores que aparecen en el siguiente texto. Luego, clasifíquenlos según el
tipo.
“Antes de comenzar el año pensaba que quinto era el grado más difícil de
la primaria, sin embargo no me resultó muy diferente a cuarto. Mientras transcurría
me di cuenta de que los contenidos se iban complejizando, pero como el libro de
texto tiene una secuencia bien dosificada y es ameno, no me generó mayores
dificultades. Por todo esto, lo único que espero ahora es que no se complique
sexto”.
3.- En este ejercicio hay dos opciones para usar los conectores. No
debes repetirlos en los pares de ejercicios y podrás observar los efectos
significativos en el mensaje.
1) Buscamos el libro en
todos los estantes……. …no pudimos encontrarlo …………..la biblioteca de su casa
tenía un desorden total. ……….., los libros estaban en doble fila y además se
acumulaban diarios, revistas y fotocopias………, decidimos consultar la obra en la
escuela. /
2) No pudimos encontrar el
libro, ………….que lo buscamos en todos los estantes…………., la biblioteca de su
casa tenía un desorden total, ………los libros estaban en doble fila y también se
acumulaban diarios, revistas y fotocopias,…………….decidimos consultar la
obra en la escuela.
1) El trámite rápido para
obtener el DNI está funcionando bien, ……..el documento nuevo se recibe en una semana.…………………, el interesado debe
presentarse a solicitarlo en los centros indicados. …….., sus datos personales
son procesados en equipos computarizados…………..., se incluye una fotografía y la
toma de huellas en forma digital. ………………,
el titular del DNI recibe el documento en su domicilio. /
2) Como el trámite rápido
para obtener el DNI está funcionando bien, el documento nuevo se recibe en una
semana……………………., el interesado
debe presentarse a solicitarlo en los centros indicados…………………..., sus datos personales
son procesados en equipos computarizados y, …………..., se incluye una fotografía
y la toma de huellas en forma digital…………………, el titular del DNI recibe el
documento en su domicilioral causal consecutivo
adversativo
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Integrador 1° Parte
Alumnos : este es el primer trabajo integrador que voy a presentar. El objetivo de este instrumento es poder integrar contenidos que vimos...
-
1.- Lee con detenimiento este texto y anota todos los mecanismos de cohesión que encuentres. Luego explica por qué se han empleado. La...
-
La siguiente secuencia de preguntas es para los alumnos que hicieron la comprobación de lectura y alcanzaron la aprobación o bien un regula...